Ante los lamentables sucesos ocurridos en la ciudad de La Oroya el pasado lunes 15 de noviembre expresa a la opinión pública lo siguiente:
1. Un equipo de abogados norteamericanos convocó una conferencia para informar a la población sobre la demanda judicial que se Ileva en Estados Unidos a la empresa Renco Group y a su accionista mayoritario Ira Rennert por los daños a la salud de los niños de La Oroya causados por la contaminación ambiental.
2. A dicha conferencia fue invitado nuestro Arzobispo Monseñor Pedro R. Barreto Jimeno S.J. como Arzobispo de Huancayo y Coordinador de la Mesa de Diálogo Ambiental de la Región Junín.
3. La Iglesia Católica "tiene una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios creador para todos" (Benedicto XVI Mensaje del IO de enero del 2010). Por eso nuestro Arzobispo Metropolitano de Huancayo, Monseñor Pedro Ricardo Barreto Jimeno S.J., aceptó la invitación para presentar un saludo a nombre de la Iglesia y de la Mesa de Diálogo que preside.
4. Lamentablemente, ese día, la persona de nuestro Arzobispo fue objeto de una serie de insultos e intentos de agresiones físicas por un pequeño grupo de personas que mal informadas o movidas por otros intereses tuvieron una conducta violenta que no favorecía el clima de diálogo y de respeto mutuo. Así mismo fueron agredidas personas que integran la pastoral social de nuestra Arquidiócesis y miembros de la Mesa de diálogo Ambiental de la Región Junín.
5. Manifestamos nuestro pleno respaldo, confianza y lealtad a Monseñor Pedro Ricardo Barreto Jimeno, S.J., Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Huancayo, quien viene cumpliendo fielmente la misión eclesial de defender la vida y la dignidad de la persona. Recordemos las veces que nuestro Arzobispo ha defendido los derechos de los trabajadores ante las instancias del Gobierno y de la Empresa, asimismo, las propuestas que están en plena ejecución como "La Mesa de Diálogo Ambiental de la Región Junín", "El Mantaro Revive", "Incidencia en políticas de paz y de solución de conflictos" y la implementación de la Pastoral Social Ambiental.
6. Reafirmamos, como Iglesia, nuestro compromiso de defender la vida, la salud y el trabajo digno. AsÍ mismo reiteramos nuestra decisión de construir la paz cuidando la creación.
7. Hacemos también pública nuestra solidaridad con el R.P. Jose Deardorff, Vicario Episcopal y Párroco de La Oroya, quien de manera infatigable viene acornpañando y animando, con el apoyo de sacerdotes, religiosas y laicos de la Parroquia a toda la población y a los trabajadores en su legítimo derecho al trabajo con dignidad y salud.
8. Rechazamos la actitud agresiva y poco respetuosa de un grupo de personas que no representan los verdaderos y genuinos intereses de la población de la ciudad de La Oroya.
9. Manifestamos. Igualmente, nuestra solidaridad con todos los niños y familias que están sufriendo las secuelas de la contaminaci6n ambiental, así como con todos los trabajadores y pobladores de La Oroya ante la dificil e incierta situación que les toea vivir.
10. Invocamos a mantener la paz y el respeto a las personas y a las instituciones para buscar juntos la verdad y la solución integral al problema ambiental y laboral de La Oroya.
1. Un equipo de abogados norteamericanos convocó una conferencia para informar a la población sobre la demanda judicial que se Ileva en Estados Unidos a la empresa Renco Group y a su accionista mayoritario Ira Rennert por los daños a la salud de los niños de La Oroya causados por la contaminación ambiental.
2. A dicha conferencia fue invitado nuestro Arzobispo Monseñor Pedro R. Barreto Jimeno S.J. como Arzobispo de Huancayo y Coordinador de la Mesa de Diálogo Ambiental de la Región Junín.
3. La Iglesia Católica "tiene una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios creador para todos" (Benedicto XVI Mensaje del IO de enero del 2010). Por eso nuestro Arzobispo Metropolitano de Huancayo, Monseñor Pedro Ricardo Barreto Jimeno S.J., aceptó la invitación para presentar un saludo a nombre de la Iglesia y de la Mesa de Diálogo que preside.
4. Lamentablemente, ese día, la persona de nuestro Arzobispo fue objeto de una serie de insultos e intentos de agresiones físicas por un pequeño grupo de personas que mal informadas o movidas por otros intereses tuvieron una conducta violenta que no favorecía el clima de diálogo y de respeto mutuo. Así mismo fueron agredidas personas que integran la pastoral social de nuestra Arquidiócesis y miembros de la Mesa de diálogo Ambiental de la Región Junín.
5. Manifestamos nuestro pleno respaldo, confianza y lealtad a Monseñor Pedro Ricardo Barreto Jimeno, S.J., Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de Huancayo, quien viene cumpliendo fielmente la misión eclesial de defender la vida y la dignidad de la persona. Recordemos las veces que nuestro Arzobispo ha defendido los derechos de los trabajadores ante las instancias del Gobierno y de la Empresa, asimismo, las propuestas que están en plena ejecución como "La Mesa de Diálogo Ambiental de la Región Junín", "El Mantaro Revive", "Incidencia en políticas de paz y de solución de conflictos" y la implementación de la Pastoral Social Ambiental.
6. Reafirmamos, como Iglesia, nuestro compromiso de defender la vida, la salud y el trabajo digno. AsÍ mismo reiteramos nuestra decisión de construir la paz cuidando la creación.
7. Hacemos también pública nuestra solidaridad con el R.P. Jose Deardorff, Vicario Episcopal y Párroco de La Oroya, quien de manera infatigable viene acornpañando y animando, con el apoyo de sacerdotes, religiosas y laicos de la Parroquia a toda la población y a los trabajadores en su legítimo derecho al trabajo con dignidad y salud.
8. Rechazamos la actitud agresiva y poco respetuosa de un grupo de personas que no representan los verdaderos y genuinos intereses de la población de la ciudad de La Oroya.
9. Manifestamos. Igualmente, nuestra solidaridad con todos los niños y familias que están sufriendo las secuelas de la contaminaci6n ambiental, así como con todos los trabajadores y pobladores de La Oroya ante la dificil e incierta situación que les toea vivir.
10. Invocamos a mantener la paz y el respeto a las personas y a las instituciones para buscar juntos la verdad y la solución integral al problema ambiental y laboral de La Oroya.